Navidad Feliz

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Festividad que ha dejado de ser una celebración familiar y especial para convertirse en festejo del despilfarre y consumismo más absurdo, la Navidad.

Creo que culturalmente hablando, la Navidad está en decadencia y hace algún tiempo ya que va perdiendo popularidad. Y es que entre tantos foquitos de colores, árboles gigantes, pavos inocentes dolosamente decapitados y demasiadas preocupaciones por estirar el dinero para quedar bien, realmente muy pocos o casi nadie se detiene a preguntarse el porqué o porquién de tanto relajo en éstas fechas. 

Habría que darle gracias a ese niño que hace más de 2000 años nació y llegó al mundo rodeado de miseria y en plan humilde y pacífico; y que hoy en día es figura central del cristianismo y quien millones de cristianos profesan que fue hijo de Dios. Sin embargo miles y miles celebran este hito como si no lo creyeran y lo hacen junto con otros tantos que no lo han creído nunca, pero bueno… ya saben que nunca falta pretexto para festejar; es más, hasta lo festejan cientos que darían incluso la vida para que nadie lo siguiera creyendo. 

Dejando de lado los prejuicios religiosos y sociales ¿cuántos en verdad creen que la Navidad es una fiesta del absurdo? Y es que es verdad que la Fiesta Decembrina ya no es lo que era; antes se trataba del montar el pesebre o “nacimiento”, poniendo lagos y ríos de espejo, echando a volar la imaginación y en la Noche Buena se cenaba y bebía en agradecimiento a la existencia del niño Dios, a la salvación y se le arrullaba con cantos de cuna. Pero después llegó la costumbre, ¿de dónde habrá venido?, que no sólo los Reyes Magos, sino también el niño Dios trajera regalos y entonces los niños dormían más temprano para que llegaran pronto los juguetes.

Hasta que tan de repente y tan sin razón el so called niño Dios fue desterrado por un regordete simpaticón que más tiene que ver con el refresco de cola que con el cristianismo. Así es, me refiero a Santa Claus, quien no llegó sólo sino con trineo, alces que atraviesan los cielos y miles de juguetes “para aquéllos que se portaron bien en el año”. Dicen los que dicen que saben, que San Nicolás revivió a varios niños que fueron atacados por un oso en la nieve y que gracias a eso se le proclamó el patrón de los niños y cada 6 de diciembre se le celebra desde el siglo XVIII en algunas regiones germánicas del norte. Pero un buen día y para mal de los globalifóbicos la cultura también se globalizó y entonces a Tierra Caliente Santa llegó.  

La nieve artificial comenzó a tapizar el trópico y las velas de colores con pavos rellenos, ensaladas de manzana, series de luces que iluminan al ritmo de Jingle Bells, tarjetas con discursos sin sentido, ovejas de peluche colgadas de las puertas augurando dinero y canciones como pero mira cómo beben los peces en el río interpretada por grupos como Pandora, haciendo eco en todos y cada uno de los centros comerciales y muchas más tonterías memorables que introducen y hacen presentes 2 semanas delirantes de consumo, a las que muy pocos o casi nadie escapamos. 

Pareciera ser momento de alegría obligada, caridad por lástima, tiempo de regalar y todo porque nos regalan o para que nos regalen. Reunirse con todos aquéllos que en el año carecen de tiempo o ganas para un encuentro, oportunidad pertinente para “limar asperezas” y salir de compromisos de carácter aplazable por indeseables, invitar al pordiosero de la esquina a cenar aunque desde hace años forme parte del inventario urbano y a lo largo del año se vuelva invisible, institucionalizar actos tan crueles como el Teletón para hacer la última movida del año y olvidarnos del pasado, dedicándonos a poner el árbol de navidad en espera de Santa Claus y ya sin nacimiento y ya sin niño Dios aunque con miles de regalos…

PERO como la moneda siempre tiene otro lado, aquí unos datos que nos recuerdan que la Navidad no es toda farsa y que es cierto que puede ser momento de felicidad:

  • El Guadalupe – Reyes une y reúne a amigos y a desconocidos.
  • La comida es deliciosa.
  • Las calles huelen a ponche.
  • La cerveza de temporada es un elixir.
  • La gente es más amable.
  • Las rifas generalmente traen buenos regalos.
  • Las voces se llenan de buenos deseos.
  • El aguinaldo por fin llega.
  • …y todo lo malo queda momentáneamente en el olvido.

Por lo que no está demás desearles salud, perserverancia, paz interior y que todo en sus vidas se parezca cada vez más a eso que sueñan cada día… 

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